25 Enero 2007
Kapuscinski pregunta
Alberto Bello
25 de enero de 2007
Lo único frustrante de sentarse a platicar con Ryszard Kapuscinski era que él no hablaba mucho. Prefería escuchar.
"¿Cómo escribo sobre el dolor de la guerra?", le preguntó un periodista colombiano en el taller que organizó en la ciudad de México en 2001 la Fundación del Nuevo Periodismo Iberoamericano. La respuesta del autor de El Sha comenzó por invitarnos a los demás a opinar. Horas. Luego se lanzó: "Es un tema difícil, depende de la sensibilidad del reportero".
Recordó la violencia en la Biblia o en su querido Herodoto, y tras reflexionar sobre el contexto y la realidad del lector, remató en su español preciso: "Todo depende de si nuestro propósito es humano". Sabía que una foto puede cambiar la opinión pública y detener una matanza; que el nombre y apellidos de un asesinado vale más que todas las estadísticas. "Nadie puede imaginar 25 millones de muertos. Los muertos no son cifras, son nombres".
La muerte se lo llevó anteayer a los 74 años y lo convirtió en noticia. A él, tan enemigo del protagonismo, quizá no le habría gustado. "Fue tal vez el último de los periodistas misioneros", dice el editor peruano Julio Villanueva Chang.
Había cubierto decenas de revoluciones y guerras en África, América Latina y Europa para la agencia nacional de noticias polaca, y escribió libros memorables, exquisitamente documentados. "Escribimos con 5% de lo que sabemos", decía.
Cuando pienso en él veo una escena: Kapu platica con el señor de los "toques" del Tenampa, la cantina de la plaza Garibaldi, interesado por la costumbre insólita de compartir una descarga eléctrica hasta que alguien se raje.
A los 69 años que tenía entonces, estaba dispuesto a meterse en cualquier tugurio y rincón, a aprender cualquier cosa, a recibir a cualquiera de nosotros en su hotel.
No parecían gustarle los reflectores, pero cada vez que tuvo uno delante fue para reiterar que este oficio no es para cínicos. Para lamentar la despersonalización del periodismo y la pérdida de la responsabilidad del reportero en la gran organización. Abominaba hasta de las grabadoras que hoy todos exigimos en las redacciones, porque convertían una entrevista en algo artificial. En castigo por mi traición al periodismo artesanal, imagino, las dos grabadoras que llevé a su taller no registraron una sola palabra, algo que todavía no me he perdonado (e imagino que los responsables de la FNPI, que me habían encargado una relatoría del taller, tampoco).
Este año entró al listado de los candidatos al Nobel. Como en los cuentos de Chéjov, Kapu el cronista nos enseña la calle, los vendedores, los niños, las víctimas. El artesonado medieval con que vistió la corte de Haile Selassie fue un hito del periodismo narrativo y un disgusto para los censores polacos. La técnica de collage con que armó El Sha fue mil veces imitada.
Pese a que "no le gustaba tirar netas, sino preguntar", como dice la periodista Alejandra Xanic, nos dejó la visión del periodista humanista: "Hay que estudiar, y hay que tomar la voz civil, la voz de la calle"; El periodista amigo: "es un oficio en que todo depende de los otros".
Gabriel García Márquez entró a nuestro taller de hace casi seis años para conocerlo. "Ojalá hubiera leído El Emperador antes de escribir El Otoño del Patriarca", dijo. Kapu movió su silla a un lado, tímido, y dejó hablar al Nobel, callado. Nosotros lo mirábamos a él. Periodista movió su silla a un lado, tímido, y dejó hablar al Nobel, callado.
Nosotros lo mirábamos a él.
Periodista
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27 Noviembre 2006
Comunicado de prensa conjunto
México, D.F., 23 de noviembre de 2006
Las Secretarías de Comunicaciones y Transportes y de Relaciones Exteriores se congratulan por la reelección de México al Consejo de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT). En elecciones celebradas hoy en la Novena Reunión de Plenipotenciarios de la UIT México obtuvo 131 votos, quedando en segundo lugar de los ocho asientos correspondientes al grupo americano en el Consejo de la UIT.
México ha formado parte del Consejo desde 1952 y lo ha presidido en dos ocasiones. La reelección de México al Consejo reviste un significado especial en el contexto del 98 aniversario del ingreso de México a la Unión Internacional de Telecomunicaciones, en 1908.
Este logro de la candidatura mexicana refrenda el reconocimiento al importante lugar que ocupa nuestro país en los regímenes internacionales de las telecomunicaciones, a los que México ha proporcionado valiosas contribuciones a la UIT.
El triunfo de México fue resultado de un intenso trabajo de Cancillería en los últimos ochos meses con los más de 190 países miembros de la UIT. La delegación de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes que asiste a la Novena Reunión de Plenipotenciarios desplegó los días previos a la elección una labor de cabildeo diferenciada para cada región que aseguró la reelección de México al Consejo de la UIT.
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16 Octubre 2006
ÍNDICE DEL LIBRO DERECHOS HUMANOS Y LIBERTAD DE EXPRESION
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Prólogo. María del Refugio González Domínguez. Subsecretaria para
Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos, Secretaría de Relaciones
Exteriores
Introducción. Rodrigo Labardini. Director General de Derechos Humanos y Democracia, Secretaría de Relaciones Exteriores
La libertad de expresión y los estándares internacionales
Estándares internacionales en materia de libertad de expresión. Damián M. Loreti
Libertad de expresión en América Latina
Ignacio Álvarez
La libertad de pensamiento y expresión a la luz de los estándares de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. María Auxiliadora Solano Monge
El derecho a la información en el artículo 13 de la Convención Americana de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Alejandra Gonza
Obstáculos a la libertad de expresión en América Latina. Octavio Amat
La libertad de expresión y los derechos al honor e intimidad en la jurisprudencia española y el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. María Belén Andreu Martínez
El ejercicio de la libertad de expresión y su ponderación de intereses con el honor y la intimidad de las personas. Juan Carlos Gutiérrez Contreras
Regulación jurídica de los medios de comunicación: aspectos y condiciones para el ejercicio de la libertad de expresión en México.
Libertad de expresión y derecho a la información: condiciones para edificar la democracia. Emilio Álvarez Icaza
Aspectos y condiciones para el ejercicio de la libertad de expresión en México. David M. Vega Vera
Agenda legislativa en materia de medios, sociedad y gobierno en las entidades federativas. Isaín Mandujano
Libertad de expresión y agresiones a periodistas y medios de comunicación. Beatriz Mojica Morga
Obstáculos para el ejercicio de la libertad de expresión: la experiencia mexicana. Perla Gómez Gallardo
La derogación, no despenalización, de la difamación y la calumnia en el Distrito Federal. Salvador Ochoa Olvera
Las reformas a las leyes de radio y televisión y telecomunicaciones: retroceso para la libertad de expresión. Aleida Calleja
Libertad de expresión y reformas a las leyes federales de radio, televisión y telecomunicaciones
Yuria Saavedra y Mario Solórzano
Regulación jurídica de los medios de comunicación en México. Manuel Alejandro Guerrero
El uso faccioso de la ley para penalizar a periodistas. José Reveles
Seguridad pública y medios electrónicos: la guerra por vender. Olimpia Velasco
El acceso a la información como garantía de transparencia
¿Por una transparencia sin adjetivos?
Salvador Guerrero Chiprés
El derecho a la información en México: una perspectiva ciudadana. Rosy Laura Castellanos Mariano
Hacia una ley de sesiones públicas
Samuel Bonilla Núñez
Condiciones para el ejercicio de la libertad de expresión y acceso a la información
Argelia A. Rodríguez Ayala
Periodismo: las condiciones para el ejercicio de la libertad de expresión. Julissa Ruiz Guerra
Condiciones para el ejercicio de la libertad de expresión en San Luis Potosí
Magdalena B. González Vega
Conclusiones
Anexos
Declaración de Chapultepec sobre libertad de prensa
Declaración de Principios sobre libertad de expresión
Informe sobre la situación de la libertad de expresión en México, 2003
Derecho a la libertad de expresión y acceso a la información
Situación de la libertad de expresión en la región, 2006
Declaración conjunta de los tres relatores para la libertad de expresión, 2005
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15 Septiembre 2006
El diario parisino Le Monde destaca que más que nunca, López Obrador está hoy dividiendo a la opinión pública
Mónica Delgado / corresponsal
París, Francia(14 septiembre 2006).-Tras destacar los apoyos y atributos que posee para una nueva candidatura, el rotativo francés Le Monde destacó que el futuro de AMLO depende de él, de que acepte su derrota y se pliegue a las reglas del juego democrático.
"Detestado en los barrios ricos, AMLO sigue contando con la simpatía de numerosas mujeres de los medios populares, (que son) sensibles a su audacia mezclada con cierta timidez, a su imagen austera de viudo elegante que crió solo a sus tres hijos, a cierto tono de sinceridad que no ha cambiado a lo largo de los años.
"Todos estos son atributos para una nueva candidatura si acepta finalmente hacer una cruz sobre una victoria que creía ganada, y se pliega a las reglas del juego democrático. Pero esta revolución mental es sin duda, para él, la más difícil", calificó el diario galo en un perfil de líder de la izquierda mexicana.
En el texto preparado por su corresponsal en México, el diario parisino destaca que más que nunca, AMLO está hoy dividiendo a la opinión pública.
"Más que nunca, Andrés Manuel López Obrador, candidato desafortunado de la izquierda en el escrutinio presidencial del 2 de julio, divide a la opinión de su país. ¿Acaso es un loco desconectado de la realidad, o un visionario decidido a cambiar ?, ¿ Es el partero de un nuevo México, o su incendiario", pregunta.
En vísperas de la Convención nacional democrática, el diario francés se pregunta si el ex candidato de la alianza Por el Bien de Todos se proclamará realmente Presidente de México y destaca el aumento progresivo de malas opiniones que acumula en el conjunto de la población, así como, en el seno mismo del PRD y denuncia su desinterés por conocer el resto del mundo.
"Ha mostrado poco interés por el resto del planeta. A los 53 años, se enorgullece de no haber casi nunca viajado: algunas breves vacaciones en Cuba, faro de su juventud, y un sólo viaje a Estados Unidos", comenta Le Monde.
"¿Para qué ir a visitar China, Europa o incluso Brasil ? Ante algunos diplomáticos desconcertados por la indigencia de su doctrina pretendió que la mejor política extranjera es una buena política interior", destaca el vespertino galo.
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13 Septiembre 2006
2000 y 2006
Luis F. Aguilar
La democracia federal que va a funcionar es la de un Presidente activo que no sólo propone y espera lo que los legisladores dispongan . . . . . también se exige un Congreso activo, que entiende la improductividad de los belicismos excluyentes entre las fracciones . . . .
Poco se parece el segundo acto de la democracia nacional al primero, el del 2000, el año de la democracia bonita y fácil, cuando medio mundo no cabía de contento, aplaudíamos la actuación impecable del IFE y del Tribunal y nos sentíamos orgullosos de ser ya una democracia. En la euforia, no se le dio crédito al candidato Labastida que había reconocido estoicamente su derrota sin llamar a sus seguidores a cuestionar los resultados ni tampoco al presidente Zedillo cuando se apresuró a reconocer al vencedor y celebrar las elecciones democráticas nacionales. Habrán sido contados los que en la noche de aquel 2 de julio no se sintieran miembros del equipo ganador y no hicieran cálculos tan eufóricos como candorosos sobre el futuro político y social del país.
Ahora sí, con el PRI fuera de Los Pinos y con un hombre honesto, franco y visionario que viene de la sociedad económica, civil, apoyado por un partido de virtudes cívicas ejemplares, el país iba a dar el salto a la sociedad y economía del primer mundo. El supuesto axiomático del 2000 era que el gobierno democrático poseía capacidades directivas superiores debido a que habían sido removidos los gobiernos priistas, los causantes de los males nacionales, y porque la Presidencia elegida gozaba de la aceptación y confianza social, de modo que estaba en condiciones de resolver por sí misma los problemas sociales que desgraciaban la vida de millones de consocios e impedían nuestro vuelo al primer mundo. Además contaba con un gabinete de gente honrada, bien intencionada, diligente, inteligente, los mejores hombres y mujeres de México, reclutados con los métodos de selección de los altos ejecutivos privados. El Presidente demócrata con su equipo de ejecutivos iba a ser más capaz, poderoso y responsable que los presidentes del viejo régimen con sus tecnócratas politizados. Se creyeron el axioma el Presidente, sus asesores, gran sector del empresariado, algunos intelectuales con partido tomado y un buen número de ciudadanos. El 2000 fue la falsa conciencia de la democracia en su apogeo.
El espíritu del 2006 es otro, es el año de la democracia fea, molesta, difícil, en el que son pocos los que no caben de contento. Una campaña innoble, una elección pareja en resultados, el IFE sin aplausos con su trabajo de organización de las elecciones cuestionado, un Tribunal que ha debido juzgar en un ambiente contaminado por el prejuicio y al que le regatean méritos, un candidato perdedor que no acepta su derrota electoral y llama a la resistencia, ocupa arbitrariamente espacios emblemáticos de la capital, camina al borde del precipicio extrainstitucional y está bajo sospecha internacional. Además, un presidente Fox inhabilitado para tomar la palabra y decir algo con autoridad moral en un momento tan crítico del país, desacreditado por su parcialidad e intemperancias, considerado también el principal riesgo para la validez de las elecciones. En suma, un régimen democrático desfigurado, desagradable y en alta tensión.
La democracia del 2006 sabe que tiene más problemas que respuestas. Los datos duros están ahí: una oposición recia en las Cámaras y acaso en las calles, una sociedad que ha dejado de ser candorosa respecto de las capacidades de los gobiernos libremente elegidos, un PRI consciente de su papel político decisivo en los años que vienen y cuatro partidos que serán fundamentales para las reformas según las coaliciones legislativas que decidan. Las cuentas alegres del éxito económico y la equidad social que la democracia produce se volverán posibilidades reales a condición de que los gobernantes elegidos más que presumir sus virtudes como en el pasado sean capaces de hablar menos y trabajar más para llegar a los acuerdos que se requieren con los actores políticos de la oposición y con los actores sociales que padecen la desigualdad y la pobreza.
La democracia del 2006 ha perdido su inocencia y triunfalismo, se sabe ahora limitada y emproblemada. Va a ser un arranque de sexenio feo, tenso, lento, en el que ningún político y partido podrá ya alcanzar algo socialmente significativo por cuenta propia y deberá coproducir con los demás los objetivos de acción del gobierno y las políticas, integrando las posiciones sustentables del opositor para llegar a un acuerdo y poder operar. Las circunstancias del 2006 obligan a la democracia a regresar a la política, a hacer política. Esta es la buena noticia. La democracia se presenta finalmente como práctica política y no sólo como valor político o ensoñación de buen gobierno por definición.
El presidente electo Calderón y el PAN deberán tomar o han ya tomado conciencia de la difícil situación y tendrán inteligentemente que distanciarse del estilo de la Presidencia reciente, marcado por la complacencia, el soliloquio mediático y la exclusión de opositores. La democracia excluyente termina y empieza la de inclusión. También, en la nueva circunstancia, la política como pura locución, discurso, prédica, ha perdido sentido. Hay que actuar, tomar la iniciativa, dejar las oficinas y los micrófonos, salir a dialogar, convencer, negociar, pactar, moverse y movilizar a los muchos actores económicos y sociales. La democracia federal que va a funcionar es la de un Presidente activo que no sólo propone y espera lo que los legisladores dispongan, sino que se hace cargo de impulsar sus propuestas, justificarlas, pactarlas. Se exige también un Congreso activo, que entiende la improductividad de los belicismos excluyentes entre las fracciones y pone a trabajar al máximo las capacidades de los legisladores para encontrar acuerdos básicos en los temas públicos que importan a los ciudadanos y que importa a la democracia para no ser el desgobierno que se reproduce.
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12 Septiembre 2006
Mientras las bitácoras en línea o blogs siguen en auge, a la par también los llamados "splogs" o blogs-spam. La plaga ha comenzado a llenar la red de basura, pues tan sólo el popular sitio "Blogger" almacenaba más de 100,000 sitios de este tipo.Redacción / El Economista.com.mx 11/09/2006 15:33
Mientras se ralentiza la creación de weblogs, la “splogosphera” se expande a un ritmo acelerado, afirma un investigador de la Universidad de Maryland.
Los splogs [spam + blogs] empiezan a ser un fenómeno de tal magnitud que la emblemática publicación digital “Wired” ha dedicado un extenso articulo a esta plaga que amenaza con llenar de porquería la red.
Según pública Wired, el 56% de los weblogs en lengua inglesa activos son pura y simplemente “spam”. Por poner un ejemplo, el popular Blogger (perteneciente a Google) hospedaba en el 2005 nada más ni nada menos que 100,000 sitios de este tipo.
David Sifry, fundador de Technorati, explica que los splogs están construidos para engañar a los motores de búsqueda. Su empresa, por ejemplo, tiene una gran variedad de controles para evitar “recopilar” que favorezca a los splogs. Por ejemplo dice que cuando reciben en poco tiempo miles de comentarios apuntando a un sitio web el sistema lo reconoce como spam.
Un investigador de la Universidad de Maryland, Tim Finin responde a aquellos que afirman que la blogosfera sigue imparable… “es la splogosphera la que crece más rápidamente”.
Hacer un “splog” no solo es económico sino que además suele ser bastante rentable. El truco consiste en combinar sistemas automatizados de “recopilación de información” con otros de publicación. Por supuesto, en las posiciones más relevantes del weblog se mostraran todo tipo de anuncios (contextuales y de redes de afiliación) de tal manera que para el visitante sea confuso reconocer si esta accediendo a un anuncio o a la información deseada.
Otra de las practicas usadas (y cada vez con mayor ahinco) es la usurpación de webs abandonados. Según los datos publicados por Wired en Blogger podemos encontrar más de 10 millones de weblogs que han sido abandonados por sus creadores. En este caso, los “spammers” asumen el control del weblog inundalos de comentarios, la mayoria de ellos enlazandolos hacía sus propios sitios. En este caso, nadie velará por moderar esos comentarios eliminandolos para evitar que sean indexados, lo que facilita una mayor repercusión de los weblogs fantasma o “splog”.
Y es que si algo hay que reconocer a estos “spammers” es el perfecto conocimiento de las practicas de posicionamiento que utilizan los buscadores. Un mayor posicionamiento en Yahoo, MSN y por supuesto Google supone ingresar miles de dólares al mes en anuncios publicitarios. Para ello usan centenares de páginas que se entrelazan aumentando su popularidad ante los buscadores y miles de comentarios en otros sitios que apuntan hacía sus sitios.
Esta metodología conocida como “Granja de enlaces” empieza a ser detectada por los buscadores motivo por los que los spammers han empezado a crear weblogs con contenido robado de otros sitios o bien usurpando los weblogs abandonados y es que como reconoce uno de los expertos en el tema.. a cada paso que dan los buscadores para cerrarles el paso, estos dan dos para mantener la ventaja.
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10 Septiembre 2006
Tres por ciento democrático
Enrique Krauze
Para ponderar el grave peligro que se cierne sobre la democracia mexicana, considérese la siguiente estadística. En los 681 años transcurridos desde la fundación del imperio azteca (1325 d. C.) hasta nuestros días, México ha vivido 196 bajo una teocracia indígena, 289 bajo la monarquía absoluta de España, 106 bajo dictaduras personales o de partido, 68 años sumido en guerras civiles o revoluciones, y sólo 22 años en democracia.
Este modesto tres por ciento democrático -vale la pena repetirlo- corresponde a tres etapas, muy distanciadas entre sí: once años en la segunda mitad del siglo XIX, once meses a principio del XX, y la década de 1996 a 2006. En el primer caso, el orden constitucional establecido por Benito Juárez y Sebastián Lerdo de Tejada fue derrocado por el golpe de Estado de Porfirio Díaz. En el segundo episodio, otro golpe de Estado orquestado por Victoriano Huerta derrocó al presidente Francisco I. Madero. Esta tercera etapa, ¿será definitiva o correrá la suerte de las anteriores?
Hace apenas cincuenta años, en México grupos armados del PRI asaltaban las casillas electorales con pistolas y metralletas, balaceaban a los votantes sospechosos y se robaban urnas. En aquel tiempo votaban por el PRI hasta los niños, los enfermos terminales y los muertos. Hace apenas veinte años, el PRI -que había refinado sus métodos- se preciaba de ser una maquinaria casi infalible, la inventora mundial de la "alquimia electoral". El gobierno y el PRI (entes simbióticos) manejaban cada paso de la elección, desde la elaboración del padrón y la emisión discrecional de credenciales, hasta el conteo de los votos. Muchos burócratas y gran parte de las organizaciones de obreros y campesinos eran acarreados hasta las casillas en transportes públicos donde recibían la consigna de sufragar en masa por el candidato oficial, elegido por el presidente imperial. A los votantes se les repartían tortas y regalos, a los líderes se les daban puestos públicos, prebendas y dinero. Muchas veces los votos estaban previamente cruzados, se depositaban días antes de la elección en urnas llamadas "embarazadas"; era común la instalación de casillas clandestinas y había personas registradas varias veces.
Toda esta comedia vergonzosa terminó hace una década, cuando el presidente Ernesto Zedillo echó a andar una profunda reforma democrática. Las elecciones en todos los niveles dejaron de ser manejadas por el gobierno y pasaron a ser jurisdicción de un Instituto Federal Electoral independiente, el IFE, sujeto a un Tribunal Federal Electoral. A un costo sumamente alto, se construyó un patrón de electores completísimo que incluía la fotografía del ciudadano, la misma que aparece en su credencial y en las listas de votantes registrados para cada casilla, y que permite cotejar las tres cosas: presencia física, credencial y registro. El IFE ganó muy pronto una notable credibilidad. En todo el país, los ciudadanos comenzaron a votar con libertad, en un marco de limpieza y transparencia. A pocos sorprendió que en 1997 el PRI perdiera por primera vez la mayoría en la Cámara de Diputados y que el candidato de la izquierda, Cuauhtémoc Cárdenas, alcanzara la Jefatura de Gobierno del D. F. Tres años después, el PRI perdió la joya de la corona, y la corona: Vicente Fox ganó la presidencia.
El 2 de julio de 2006, esa misma organización electoral independiente, integrada por 909,575 ciudadanos (no funcionarios), tuvo en sus manos el manejo de una elección ordenada y sin incidentes, en la que votaron más de 42 millones de personas. Intervinieron -también vale la pena repetirlo- casi un millón de representantes de todos los partidos, cerca de 25,000 observadores nacionales y 639 internacionales. A fin de cuentas, el candidato presidencial por el PRD obtuvo la votación más alta para la izquierda en la historia de México; de hecho, estuvo a poco menos de 240,000 votos de ganar la presidencia.
Lo que ocurrió a partir de ese momento ha puesto a México al borde de un estallido social. ¿Qué opinaría un ciudadano americano si después de una campaña electoral tan enconada como la de Bush y Kerry, el candidato perdedor se hubiera declarado triunfador la misma noche de la elección, a los pocos días denunciara un "gigantesco fraude", y armara un plantón con sus partidarios (muchos de ellos pagados por el gobierno local, ligado a él) en el Mall de Washington y las calles aledañas, bloqueando el libre tránsito y afectando a comercios y oficinas de gobierno? Eso, precisamente, ha hecho López Obrador.
En artículos y entrevistas recogidas en la prensa internacional (escritas en un engañoso tono de civilidad, contrario al de sus arengas incendiarias), AMLO ha dañado severamente a la joven democracia mexicana al sostener lo insostenible: que el México de hoy es el mismo que el de tiempos del PRI. Y ha omitido muchas cosas: ha omitido que el candidato que más gastó en la campaña electoral por televisión fue él; ha omitido que utilizó de mil maneras su posición en el gobierno del D. F. para proyectarse a la presidencia y descalificar en términos absolutos a quien no comulgaba con él; ha omitido que en la misma jornada electoral que le parece "una cochinada", su coalición de izquierda logró convertirse en la segunda fuerza en el Poder Legislativo (aumentando considerablemente su posición en ambas Cámaras), mientras que Marcelo Ebrard triunfó con el 47%; ha omitido mencionar que las casillas revisadas por el Tribunal Electoral del Poder Judicial (el 9% del total) no fueron una muestra aleatoria (que sería más que suficiente para determinar si hubo fraude generalizado) sino que estaba cargada a favor de AMLO porque él seleccionó las casillas donde esperaba demostrar el fraude (sin éxito, ya que la diferencia resultante, según el fallo del Tribunal, fue mínima); y ha omitido, en fin, haber declarado que aun si se hubiese efectuado el recuento del 100% de las casillas, tampoco hubiera aceptado los resultados.
Andrés Manuel López Obrador -conviene reiterarlo, como él reitera sus falsos paralelos históricos- no es el heredero de Juárez y Madero, los demócratas liberales, sino de Porfirio Díaz y Victoriano Huerta, los golpistas que ahogaron los dos ensayos iniciales de la democracia mexicana. Muchos de quienes lo apoyaron antes del 2 de julio hoy cantan la palinodia y se declaran sorprendidos por su comportamiento. Pero desde hace mucho tiempo estaba claro -para quien quisiera verlo- que López Obrador no es un demócrata. Es un revolucionario con mentalidad totalitaria y aspiraciones mesiánicas que utiliza la retórica de la democracia para intentar acabar con este tercer ensayo histórico de democracia y devolver al país a la zona que, por desgracia, ha sido el ambiente natural de México a través de los siglos: el 97% teocrático, monocrático, dictatorial, revolucionario.
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9 Septiembre 2006
¿Será México ingobernable?
Andrés Oppenheimer
Contrariamente a los pronósticos de que el presidente electo de México, Felipe Calderón, no podrá ejercer el poder debido a las promesas del ex candidato izquierdista AMLO de hacer el país ingobernable, hay 10 poderosas razones para creer que Calderón logrará capear el temporal. Puede que Calderón resulte bueno, mediocre o pésimo, pero no enfrentará trabas insuperables que le impidan hacer una buena labor
Primero, aunque Calderón ganó la elección del 2 de julio por sólo 234,000 votos, tendrá la primera mayoría en ambas cámaras del Congreso.
Calderón todavía necesitará votos complementarios de otros partidos para lograr que se aprueben sus reformas más importantes, pero tendrá un bloque legislativo mucho mayor del que ha tenido el presidente saliente Vicente Fox.
Segundo, Calderón, un ex líder del bloque del partido de gobierno en el Congreso, probablemente sabrá manejar mucho mejor sus relaciones con el Poder Legislativo que Fox.
Cuando le pregunté en una ocasión a Calderón cuál había sido el error más grande de Fox, me dijo que era el no haber tenido más contacto con el Congreso.
Como ejemplo, Calderón me señaló que cuando él era líder del bloque legislativo del partido oficialista, a veces ni él mismo podía hablar con el Presidente. Si resultaba electo, llamaría personalmente a los legisladores para tratar de ganar su apoyo, me señaló.
Tercero, es probable que Calderón tenga más suerte que Fox en lograr el apoyo del opositor Partido Revolucionario Institucional, el tercer bloque más grande en el Congreso.
El otrora todopoderoso PRI, que sufrió una apabullante derrota en las elecciones recientes, quiere resurgir como una fuerza política importante convirtiéndose en el fiel de la balanza en el Congreso. Eso va a significar que el PRI respaldará algunas iniciativas claves del gobierno de Calderón, para mantenerse mantener su poder de negociación.
Cuando le pregunté esta semana al presidente del Senado, Manlio Fabio Beltrones, del PRI, si Calderón tendrá más apoyo que Fox de otros partidos, respondió: "No me cabe la menor duda". Agregó: "Hay más conciencia de la crisis que estamos enfrentando".
Cuarto, Calderón se va a mover hacia el centro, y a lo mejor un poco hacia la izquierda, para tratar de ganarse a sectores que votaron por López Obrador. El jefe de asesores de Asuntos Exteriores de Calderón, Arturo Sarukhan, me dijo esta semana que el presidente electo "está tendiendo puentes al electorado de izquierda'".
Quinto, tras la decisión unánime de los 7 magistrados del Tribunal Electoral de México, las aseveraciones de López Obrador de que él - y no Calderón- es el presidente electo de México, sonarán cada vez más alocadas para muchos de sus seguidores.
Las manifestaciones masivas de López Obrador ya se están achicando, y es probable que sean cada vez más reducidas y focalizadas.
Sexto, el partido de López Obrador muy probablemente se dividirá en varias facciones.
Mientras el ala radical del partido continuará apoyando al candidato derrotado, otros líderes del partido -incluyendo el nuevo alcalde de México y varios de los gobernadores - probablemente buscarán un camino más moderado.
Ellos saben que estuvieron más cerca que nunca del triunfo en las elecciones del 2 de julio, y querrán permanecer en el campo institucional para ganar la próxima elección.
Séptimo, Calderón está ganando la batalla de opinión pública internacional. Incluso antes de la declaración del Tribunal el martes, varios medios internacionales que antes le habían dado crédito a las aseveraciones de López Obrador de que las elecciones habían sido fraudulentas han dado un giro de 180 grados en sus editoriales.
El domingo, el influyente diario español El País dijo en un editorial titulado 'Los excesos de Obrador' que "el daño que López Obrador le está causando a la izquierda democrática de México es incalculable".
Desde entonces el presidente electo Calderón ha recibido felicitaciones de los principales líderes de la izquierda europea. Eso tendrá un impacto en el partido de López Obrador.
Octavo, las encuestas muestran que desde que López Obrador empezó con sus protestas que casi paralizaron al centro de la Ciudad de México, su popularidad ha venido cayendo. Algunas encuestas muestran que Calderón ganaría por 13 puntos porcentuales si hubiera una nueva elección.
Noveno, los mercados están mostrando optimismo. En las últimas semanas, el peso mexicano se ha fortalecido frente al dólar, y el Mercado de Valores de México ha subido. Los inversionistas - por lo general la especie más cobarde de la tierra- están confiados en que Calderón podrá gobernar.
Décimo, la historia reciente de México, incluida la rebelión zapatista de 1994, sugiere que los movimientos radicales de México logran grandes titulares, pero duran poco tiempo.
A menos de que López Obrador respete la decisión del Tribunal Electoral, correrá el riesgo de correr la misma suerte del subcomandante Marcos - convertirse en una figura cada vez más irrelevante.
En suma, puede que Calderón resulte ser un presidente bueno, mediocre o pésimo, pero no enfrentará obstáculos insuperables que le impidan hacer una buena labor.
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